Psoriasis

Psoriasis

Les contamos algunas cuestiones sobre Psoriasis.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria y crónica, que afecta la piel y, en algunos casos, las articulaciones. Actualmente se sabe que la carga genética tiene un peso importante en esta enfermedad. Las manifestaciones típicas son las placas psoriáticas que se ven como manchas de color rosado y superficie escamosa. Las regiones que compromete la psoriasis con mayor frecuencia son los codos, las rodillas, el cuero cabelludo, los genitales, las uñas y la zona sacra. En general no están afectadas todas estas zonas en el mismo momento y es infrecuente observar las lesiones de psoriasis en la cara. Podemos concluir definiendo a la Psoriasis como una enfermedad que tiene un componente genético-hereditario, no es contagiosa y que con los tratamientos adecuados puede entrar en períodos de remisión prolongada. ¿Qué factores son los desencadenantes de esta enfermedad? Los factores conocidos y que tienen mayor soporte científico son los siguientes: el estrés psíquico, que puede actuar como desencadenante del primer brote de psoriasis, las infecciones por estreptococo que pueden originar los brotes de “psoriasis en gotas” y la carga genética-hereditaria de los padres. Las lesiones, de la psoriasis se pueden tomar distintas formas, por lo que cada una una denominación particular. Estas manchas pueden presentarse como placas de varios centímetros de diámetro, extendidas por por la superficie de la piel de las regiones antes descriptas, en forma de gotas (nombre vinculado a su forma similar a la gota de agua), invertida (se la denomina de esta forma porque aparece en los pliegue inguinales, y detrás de las rodillas, en lugar de los lugares típcicos como los codos y el cuero cabelludo). Otras formas clínicas de psoriasis son: la pustulosa palmo-plantar (manos y pies), la artropática pura (en articulaciones) o la eritrodermicaa que afecta más del 80% de la superficie corporal. En la actualidad, la psoriasis cuenta con tres tipos de tratamiento que controlan la enfermedad y en algunos casos, permiten alcanzar una remisión de la misma. Aún no existen tratamientos curativos. Los tratamientos se clasifican en tópicos, sistémicos y fototerapia. Se denominan tópicos a los que utilizan cremas, ungüentos a base de corticoides, vitamina D y A con características humectantes. Los sistémicos son aquellos que se inyectan o ingieren. Dentro de ellos están los denominados convencionales que son inmuno modulares (influyen en el sistema inmunológico) como el metotrexato, los retinoides o la ciclosporina. El otro grupo de tratamientos sistémicos son los agentes biológicos, desarrollados en los últimos 10 años. Estos medicamentos, que se administran mediante inyecciones, son los mas innovadores y efectivos, aunque muy costosos. A pesar de ello, tienen los financiadores de salud (obras sociales, prepagas, agencias gubernamentales,etc.) cubren el costo total del tratamiento, siempre y cuando el mismo esté justificado por el médico tratante. Los nombres de estos medicamentos son: infliximab, adalimumab, etanercept y ustekinumab. El tercer tipo de tratamiento médico, la fototerapia, consist en la aplicación de rayos UVA y UVB de banda angosta a través de unas cabinas especiales que poseen lamparas específicas. Son parecidas a las camas solares, pero los rayos que utilizan son menos dañinos y más efectivos para tratar la psoriasis. Este tratamiento se realiza en centros especializados bajo supervisión medica, donde los pacientes concurren 2 o 3 veces por semana. Las sesiones duran pocos minutos y los tratamientos se realizan durante 2 o 3 meses Para concluir, debemos informar que la psoriasis es una enfermedad que afecta tanto a hombres como mujeres en forma igualitaria. Puede aparecer a cualquier edad, aunque es más frecuente después de los 40 años, coincidiendo con las formas más leves. Muchas personas con psoriasis suelen padecer otros trastornos en forma mas frecuente que la población general: hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia, sobrepeso, y diversas alteraciones psíquicas. Observación final: la exposición solar controlada, en forma moderada y progresiva, es una herramienta útil para el tratamiento de la psoriasis. Debe realizarse en períodos cortos, iniciando con 10 a 15 minutos y aumentando hasta llegar a 1 hora de exposición. Por supuesto, se recomienda evitar el horario del mediodía y el exceso de sol, ya que la psoriasis, en este caso, podría empeorar.