Acné

Qué es el acné?

El acné es una enfermedad inflamatoria de la piel muy frecuente que se caracteriza por la presencia de poros obstruidos (puntos negros y blancos) granitos inflamados (pápulas y pústulas) y nódulos mas profundos. Se manifiesta principalmente en el rostro, cuello, pecho, espalda y región superior de los brazos (áreas seborreicas). Afecta, en diferentes grados de severidad, a la mayoría de los adolescentes, aunque en algunas ocasiones puede aparecer luego de los 20 – 30 años (generalmente mujeres). A menudo desaparece luego de algunos años, incluso sin tratamiento medico.

Si bien las lesiones de acné aparecen en la piel, las personas pueden padecer trastornos estéticos-emocionales que determinen alteraciones de su conducta y personalidad. En ocasiones, el rechazo a la piel afectada es tan importante que se desencadena una reacción de autoagresión, en la forma de pellizcos, rascado o apretado de sus granos (acné excoriado). El hecho de que la pubertad y adolescencia sean las edades de mayor frecuencia de acné, agrava la sensación de desdicha: en esa etapa se forma la “imagen corporal”. Se logra mirándose al espejo para observar, reconocer e incorporar “al Yo” los cambios corporales propios de la época. ¿Qué ven? ¡Un “Yo” con granitos y puntos negros!

En casi todos los casos el acné es una enfermedad exclusivamente de la piel, pero pueden existir trastornos generales de salud que determinen un “brote inexplicable”. Es por ello que se debe enfatizar el rol del dermatólogo en el diagnóstico correcto de esta afección.

La causa del acné todavía es desconocida. Se sabe que está ligado a la estimulación hormonal, mediada por los andrógenos que actúan sobre las glándulas sebáceas, aumentando extraordinariamente su tamaño y la secreción de sebo (seborrea).

¿Por qué debemos tratar el acné?

La mayoría de las personas que lo padecen buscan una solución para el problema. El hombre padece las formas más severas, con compromiso en áreas más allá de la cara. En las mujeres, los brotes de acné suelen asociarse al período menstrual, lo que ocasiona empeoramientos mensuales.

Suele escucharse que no es necesario tratarlo “porque se va solo” o “porque no tiene cura”. Si bien es cierto que no existe la cura instantánea del acné, los dermatólogos tienen medicaciones muy eficaces para controlar su aparición y hasta para erradicarlo. A no desesperar: podrán aparecer nuevos brotes durante un tratamiento; es normal que ello ocurra. La paciencia y observancia de las instrucciones de su dermatólogo son sus mejores aliados. ¿Fórmulas mágicas? ¿Promesas de curas rápidas? ¡No las hay!

Cuando se trata a un paciente con acné, en forma precoz y adecuadamente, no sólo tratamos granos en la superficie de la piel sino que prevenimos manchas y posibles secuelas cicatrizales difíciles de reparar. Se previenen además, “secuelas psicológicas”, dándole a la persona una vida nueva.

Tratamiento del Acné

Se basa en 3 pasos interdependientes:

Higiene con productos no irritantes. Mejoran al acné y el aspecto de su piel.

Hidratación (con fórmulas eficaces y no aceitosas – llamadas no comedogénicas) Fotoprotección (muchos tratamientos para el acné producen sensibilización a los rayos ultravioletas que debe prevenirse).

Tratamiento específico: tópico, con medicación oral o una combinación de ambos.

Su dermatólogo es la persona indicada para hacer un diagnóstico, terapéutica y seguimiento correctos.

Nuestro objetivo principal es crear un Centro de Referencia para el diagnostico y tratamiento del acné, brindando una atención médica especializada. El tratamiento, adaptado al tipo de acné y a las características de cada persona, es un proceso continuo a través del tiempo, que exige un compromiso singular por parte del paciente. Por tal motivo, hemos desarrollado protocolos y guías de tratamientos basados en la experiencia de nuestros profesionales para lograr un efectivo control de la enfermedad.

Consulte a su dermatólogo: ¡cuidar a su piel es cuidarse a si mismo!